No soy una lectora empedernida, ni me paso el día leyendo, ni nada por el estilo, pero me gustan los libros. Voy por épocas, a veces leo más y a veces menos o, directamente, no leo, las cosas como son. Últimamente leo más, me suele pasar cuando encuentro un libro que me engancha, me puedo tirar horas y horas enganchada.
¿Papel o digital? LOS DOS. Sé que hay quien se resiste a dejar el papel, el papel tiene más encanto y no es lo mismo, dicen ¡PUES CLARO! No has descubierto el fuego, miarma. El papel siempre será el papel, me gusta el ritual de ir a comprar un libro. Si sé cuál quiero, voy a la tienda y lo busco, me gusta pasear y ver qué hay más, sino lo encuentro, pues ya pregunto, claro, no es cuestión de pasarse horas y horas allí y luego no lo tienen.
Coger el libro y manosearlo, leer la contraportada y pagar. Hay quien lee el final, yo no. Y me voy más feliz que unas pascuas, con mi libro de papel en su bolsa. Llegar a casa, sacarlo y colocarlo en su nuevo sitio. Ains, el papel tiene su encanto.
Pero el Kindle, que es lo que yo tengo, también tiene su aquel. El mío tiene hasta nombre, Ford Prefect, como uno de los personajes de La guía del autoestopista galáctico, Adams es mi escritor favorito, sin duda. En el Kindle puedo tener cientos de libros y documentos. Libros que salen mucho más baratos que el papel (sí, a veces compro libros digitales, especialmente si me gustan) y no ocupa sitio, como el saber. Mis estanterías lo agradecen de todas todas. Problema: hay libros que no se encuentran en digital. Solución: ¡EL PAPEL!
El último libro que he acabafo ha sido Caperucita en Manhattan, una revisión moderna del famoso cuento. Me ha encantado. Es fácil de leer. Muy recomendable si no se suele leer mucho o para entremeter (como hago yo) con otras lecturas más densas.
Hablando de lecturas densas o menos divertidas, ando leyendo la Autobiografía de Gandhi. No es que sea muy pesada, al contrario, es fácil de leer, pero no soy muy de biografías, así que me gusta leer novelas entre medio. Y en ello esoty, acabo de empezar Momo, libro del #yelpcrossingI de abril, así que de nuevo he dejado a Gandhi un poco apartado, pero él lo comprendería seguro.
Leer leo de todo pero me gustan los libros de humor irónico o negro o no sé cómo llamarlo. Me gusta lo esperpéntico (esta palabra me encanta) y absurdo, dos libros que me gustaron mucho de este estilo fueron El mejor amigo del oso, de Paasilinna. Trata sobre un recién divorciado que adopta a un oso al que llama Lucifer. Y ¡Que viva la fiesta! este... este es mejor leerlo, es genial.
Una última recomendación: El monje que vendió su ferrari. No será el Quijote pero es una especie de libro de autoayuda novelada en el que he visto mucho de lo que me he aplicado a mi misma durante estos últimos tiempos y que si se está un poco perdido puede ayudar si practicamos lo que en él se cuenta. Es como cuando cuentas hasta diez y respiras y pffff... deshinflado el problema, no se va, los problemas no se van, pero se ven distintos.
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