La granola es rica, sana y, por las mañanas, da energía a lotes. Es una buena alternativa a los cereales convencionales. A mi me encanta. La uso para tomar con la leche, en yogures o queso batido, en las ensaladas para darle un toque crujiente... en fin, en lo que se os ocurra. También a puñados, por supuesto.
Ingredientes:
100 gramos de avena
2 puñados de frutos secos
1 puñado de pasas, arándanos, ciruelas pasas...
10 cucharadas de miel de panela o miel de flores pura
Rama de canela, clavos, jengibre... (opcional)
Precalentar el horno a 170º.
En un cazo calentar la miel a fuego lento para que quede líquida.
En un bol ponemos la avena y los frutos secos. Se pueden poner las pasas también, a mi me gusta ponerlas antes y así cogen la miel. Pasan dos cosas con las pasas si las metemos al horno bañadas en miel, o se ponen duras y muy dulces o se hinchan. En ambos casos, quedan ricas. Si no queremos que pase esto, las ponemos una vez la granola está fría.
Cuando la miel esté liquida la vamos poniendo en la avena poco a poco mientras removemos.
Cuando la avena esté bien empapada de miel la extendemos en la bandeja del horno. Yo uso bandejas de aluminio desechables. La metemos en el horno durante 10 minutos, pasado este tiempo removemos bien y la dejamos otros 10 minutos.
Sacar y dejar enfriar. Una vez fría, la ponemos en un recipiente con cierre hermético y nos puede durar hasta dos semanas.
Para darle más sabor, se le puede poner una rama de canela o clavos (o lo que queramos) a la miel mientras la tenemos al fuego. Esto ya es cuestión de gustos.




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